Por: Karen Gómez
-Ya esta de nuevo aquí la tipa rara.
Como de costumbre morales entra a la oficina del oficial Macna con un vaso de plástico lleno de café.
-Gracias- el inspector Macna tomo el vaso que le tendía su compañero y bebió un trago saboreando con placer el liquido oscuro y caliente -¿de quien hablas?
- esa que esta ahí- su amigo señalo con disimulo a una joven rubia con cara de cansancio que esperaba, sentada en una de la dañadas sillas de la comisaria
- parece una mujer bastante normal- Macna examino el pálido rostro sin maquillaje y el cabello recogido en un moño lo bastante peinado
- es una mujer muy extraña créame es la tercera vez que viene a denunciado el asesinato de su amiga.
Morales se derrumbo en la silla que había frente a la mesa y su barriga, cada día más prominente, amenazó con reventar un par de botones de la arrugada camisa de cuadros espantosos que llevaba puesta.
Después de un rato Morales salió del despacho y se dirigió hacia donde esperaba la chica. Impotente, Macna observó que hacía un gesto con la cabeza indicándole que le siguiera y la condujo a su despacho.
-Señorita Natalia, le presento al inspector Macna, uno de los hombres mas brillantes de esta comisaria Si hay alguien en la Sección de homicidios que pueda ayudarle, es él, créame.
A Natalia no se le escaparon las miradas que cruzaron los dos; sin embargo, se encogió de hombros en un gesto ligero que pasó desapercibido. Estaba acostumbrada a que la gente no la tomara en serio, así que no se atemorizó y, decidida, se enfrentó al hombre que acababan de presentarle. Había algo en el tal Macna que le pareció inquietante. Tal vez era su tamaño amenazador, demasiado alto, en su opinión —ella no le llegaba ni siquiera a la barbilla—, y de hombros muy anchos; o quizá fuera, simplemente, el hecho de que era policía. A Natalia nunca le habían gustados los policías. A pesar de todo, trató de hacer esa incómoda sensación a un lado; necesitaba la ayuda de ese hombre y estaba decidida a hacer todo lo que estuviera en su mano para conseguirla.
El policía la miró con fijeza y Natalia se dio cuenta de que él había notado su inquietud. Nada parecía escaparse a esos observadores y arrogantes ojos color castaño oscuro.
-Buenos días, inspector. Imagino que su compañero le ha informado ya de por qué estoy aquí.
-Buenos días, señorita Natalia. En efecto, el inspector Morales me ha informado que quiere averiguar quien mato a su amiga Anna
-Vera hace unas horas me llamaron de un hospital para informarme que Anna había sido asesinada. La mujer con su cabello recogido y sus ojos totalmente hinchados por tanto llorar le salía las palabras a medio decir
- Señorita Natalia deje este caso en nuestras manos en el funeral voy a ir a preguntar algunos de sus amigos y a sus familiares a ver que opinan del caso y que puede deducir de algunas entrevistas y preguntas que le haga
- Muy bien inspector Macna gracias por permitirme un poco de su tiempo y espero que localice al asesino de mi amiga. Con su voz medio cortada logro decir estas palabras
Ella se paro delicadamente y abandono la oficina del inspector Macna unos minutos después llego morales – que quería la loca. Le pregunta a Macna
-Macna seriamente le contesta-no le diga así ella solo quiere averiguar que le ha pasado a su amiga
Al día siguiente en el funeral con un ambiente de luto y personas llorando en cada esquina por la muerte de una joven que hasta ahora tenia veinte años entre la multitud va apareciendo un hombre de aspecto grande y con su cazadora en la mano
-señorita Natalia como le dije aquí estoy para la investigación del asesinato de la joven alcázar
-Muy bien inspector Macna
El inspector Macna comenzó a caminar sigilosamente por toda la funeraria viendo algunas de las personas que asistieron para comenzar hacer las preguntas por el asesinato de la señorita Alcázar entre las personas que estaban vio muy curiosamente a un señor de un aspecto un poco desagradable se acerca a él y le pregunta
-Buenos días vera señor yo estoy aquí para averiguar el asesinato de la señorita Alcázar y estoy haciendo unas preguntas para ver que versiones encuentro parecidos al asesinato de ella. El asesinato ocurrió cuando la joven Alcázar iba para la casa de su amiga y fue encontrada en un parque pero no tenia ninguna muestra de que fue lastimada pero estos casos son comunes los criminales no dejan huella en cada trabajo que hacen que opina acerca de esto
El reloj indicaba que eran las 12:00 PM, es decir, exactamente medianoche. El cadáver inerte yacía sobre la cama con una expresión frívola e inmutable en su rostro. Lo que más captaba la atención de éste cuerpo sin vida era que no poseía señales de haber sufrido algún daño. Los expertos examinaban la escena y buscaban el rastro de algún posible homicida. Aún no habían hallado ninguna pista, el criminal había actuado con cautela y parecía que jamás había estado en aquella habitación. El silencio reinaba en el recinto y los investigadores sentían cómo la impaciencia aumentaba el ritmo cardíaco de sus corazones. La decepción se apoderaba de ellos y se convertía en el sentimiento más compartido por sus exhaustos espíritus. La noche era demasiado larga, no deseaban permanecer despiertos en vano y decidieron renunciar a aquella labor que parecía inútil.
Súbitamente una pista se alzó frente a la vista del detective que encabezaba la inspección, los demás no se percataron de dicha revelación. Tal vez carecía de importancia un hallazgo tan minimalista pero, al fin y al cabo, era la única señal de que aquí se había efectuado un acto ilícito y, lo que era mejor aún, la identidad de quien quizás habría matado al desdichado hombre correspondía a la de una mujer. Sí, una figura femenina y sombría podría haber ocasionado éste diabólico acontecimiento. El detective, cuyo nombre no es de importancia para éste relato, vio reflejado en su mente un pensamiento fugaz que inmediatamente fue percibido por el resto de los investigadores. El nerviosismo se apoderó de cada ser humano en aquel lugar asolado por la tragedia pero, finalmente, un individuo audaz fue el primero en manifestar su inquietud:
- ¿Qué sucede?- Fue la pregunta del valiente espectador.
- Lo único que puedo afirmar es que, a pesar de las apariencias, aquí ha ocurrido un asesinato - Exclamó el detective.
- ¿Cómo es posible? No hay pruebas que demuestren dicha afirmación -
- Eso es lo que usted cree - Afirmó inmediatamente mientras colocaba la pista sobre una mesa de madera. El resto de los presentes se asombraron al ver que dicho objeto era simplemente un lápiz labial.
- ¿Cómo puede basar su teoría en un hallazgo tan insignificante? Está absolutamente equivocado - Respondió el segundo interlocutor de manera escandalizada.
- Puedo asegurarle que usted es quien se halla atrapado en un error - Prosiguió el astuto y experimentado detective. - Aquí se cometió un homicidio y no se requirió el uso de ningún arma ni de siquiera algún tipo de veneno -
- ¿Habla usted con coherencia? ¿Cómo es posible asesinar a un hombre sin emplear al menos algún objeto eficaz para cometer el crimen? - Se sorprendió el investigador con creciente curiosidad.
- Puedo percatarme de su asombro y debo decirle que, además de no utilizar armas, la malvada autora de éste aborrecible suceso no necesitó emplear sus manos para llevar a cabo su cometido - Éstas palabras dejaron aún más perplejos a los miembros de la averiguación policial.
La sorpresa invadió rápidamente a todos los que se encontraban en el edificio. Los especialistas debatían continuamente y no cesaban de realizar especulaciones para resolver un enigma de tal magnitud. Pasaron varios minutos y la espera era realmente torturante. Finalmente la angustia ante semejante expectativa fue más poderosa que la seriedad de la situación y todos los investigadores exclamaron:
- ¡¿Cómo?! ¿! Cómo es posible que una mujer acabe con la vida de un hombre sin la necesidad de emplear armas?! -
- Eso es muy sencillo, mis queridos colegas - Dijo el ilustre detective mientras una sonrisa triunfal y burlona se dibujaba en su calmado rostro. Encendió un cigarrillo y luego de un par de segundos anunció:
- Simplemente... lo enamoró
-Esta bien inspector Macna -una voz suave interrumpió aquella pasmada situación
-Si señorita Natalia solo estoy sorprendido del suceso muy parecido al de la joven Alcázar-se dirige hacia al anciano gracias esta información me ha servido para saber algunas pistas del asesinato de Alcázar
-De nada inspector, Anna era una muchacha muy buena y pues quien la asesino ni siquiera tendría motivos.
Mientas que ellos hablaban el inspector ve alejar lentamente la silueta de Natalia una figura muy agradable para él, no era el tipo de mujer con la que acostumbraba a estar pero era una mujer muy bella a su percepción. Después de algunos minutos de estar caracterizando a Natalia el inspector siguió con su búsqueda y su investigación mas adelante encontró a un joven como de la misma edad de Anna y de Natalia se acercó y comenzó hacerle interrogatorios el simplemente contesto:
-Culpable.- dijo con fuerza el juez de la corte.
Sergio es tomado de los hombros por dos policías y se lo llevan. Una sensación de alivio corre por mi cuerpo. Mi madre me mira con los ojos llenos de lágrimas y me sonríe con tristeza.
-Vámonos, ya todo terminó. ¿No estas feliz hija? Ya se lo llevaron, lo declararon culpable.- una lágrima cae de sus ojos, se detiene, mira hacia abajo y retoma la palabra.-Discúlpame. La agarro de la mano, le hago una caricia intentando calmarla.
-No debes pedir perdón por llorar- me seco la cara-Vamos a casa, hay que decirle a papá. Cuando llegue, vi a mi padre sentado solo en la mesa.
-Les preparé la cena- dibuja una sonrisa enorme sobre su rostro y dice- Veo que no regresaron con buenas noticias, Laura no... - se detiene conteniéndose de no llorar- no importa. Me siento en la silla a su costado.
-Papá, el caso ya está resuelto, ya encontramos a Laura y a su asesino.
- Entonces ella…- traga saliva- ella no estará para la cena. Un largo silencio se apoderó de la habitación.
-No importa, cuéntame lo que ocurrió, seré fuerte. Mi madre se acerca a su costado y apoya su mano sobre su hombro, lo mira con ternura y le dice -Yo sé que sí.
- Bueno, mira papá. ¿Recuerdas la historia de la abuela Sonia?
-Sí, la historia del reloj que ella heredo cuando aún estaba viva, que el reloj según la historia estaba encantado y que él se la había llevado. Amaba al reloj, pero, ¿qué tiene que ver esto con tu hermana?
-Mucho. -me acerqué hacia él y le dije- Presta suma atención, te lo ruego, no lo quiero volver a repetir, tal vez tu si seas fuerte con este asunto, pero yo no.
-Te lo prometo hija mía, y te prometo que pase lo que pase siempre estaremos unidos, -mira a mi mamá y la toma de la mano- los tres.
-Yo sé que sí,- respiro hondo- Bueno, hay algo que jamás te conté, a mama ya se lo dije, pero a ti no. Todo empezó cuando nos contaste la historia de nuestra abuela que jamás conocimos, Laura se había quedado impresionada con todo el relato así que se propuso a investigar acerca de la historia, cada vez sacaba más información. La última vez que hable con ella fue cuando me avisó que iba a la casa de Sergio el abuelo a hacerle unas preguntas. Yo jamás quise que ella fuera porque yo sabía que algo andaba mal con ese anciano, pero de todas maneras ella no me obedeció y se fue. Jamás volvió ese día, ¿lo recuerdas?
-Sí, tu abuelo dijo que no la había visto.
-Exacto, pero mentía.
Mi papá tenso dice:
-Kate, hija, no digas estupideces, con esas cosas no se debe jugar, ¿pretendes que me crea que tu abuelo nos mintió?- dijo furioso.
-Mario, el mismo lo dijo, los detectives lo dijeron, tu hija te lo dice y yo también, debes creerle.
-Padre, tranquilízate debes saberlo. El caso es que él nos mintió, y lo que en verdad ocurrió fue que cuando Laura llego a su casa, él ya la estaba esperando. Le conto la verdadera historia y ella espantada salió corriendo, pero al querer huir Sergio la atrapo, intento escapar pero no pudo, intento gritar pero nadie la escucho aunque enseguida él la arrojó al viejo ático y la encerró hasta que se muriera–mantengo la respiración para no llorar- Sonia no desapareció a causa del reloj, la mató el por celos ya que sentía que ella quería más al reloj. Ya encontraron su cadáver, el maldito viejo, al matarla la ocultó dentro de la pared justo detrás del reloj.
Mario no dice nada. Se levanta de la mesa.
- Papá, quédate por favor. Todo es mi culpa por dejar que ella se fuera.
- Lo lamento Kate, quiero un descanso de todo este asunto, y recuerda, que el error fue mío, por haberles contado la historia.
-El inspector le pregunta a la joven sobre el suceso que acababa de contarle
-Solo le digo que el asesino de Anna debe estar mas cerca de lo que usted cree
Después de alguno minutos de reflexión. La o el asesino de Anna Alcázar debe estar entre estas personas según aquella joven Kate y el suceso que le paso y el del anciano, el asesino esta entre nosotros después de analizar algunas pruebas y los sucesos contados llego a la conclusión:
-Es una mujer la asesina de Anna pero ¿quien será? Debió estar siempre al lado de ella y tener una cuartada muy buena para no dejar ninguna pista de quien era, ah Natalia- el inspector Macna aterrado de lo que estaba pensando la mujer que le atrajo desde el primer momento en que la vi con su cabello recogido en un moño y su cara con ninguna clase de maquillaje podría ser la asesina de su amiga, comenzó a analizar lo que pensaba y en la necropsia se encontró que Anna tenia un golpe fuerte en la cien.
Mediante estas pista el decide interrogar a Natalia, hace unas cuantas llamadas para arreglar todo, después de algunas investigaciones y cuestionarios que les hizo a las personas, Macna callo de cuenta que la única mujer que estaba mas cerca de Anna Alcázar era su amiga, pero él no se explicaba eso porque su mejor amiga la iba a matar y tampoco entendía como se pudo enamorar y no darse cuenta que la asesina estaba mas cerca de lo que cualquiera podría llegar a imaginar su amor hacia Natalia no lo dejaba pensar y razonar con sus cinco sentidos como una mujer puede volver loco a un hombre si que él se dé cuenta, llega Natalia un hombre robusto, la esta esperando detrás del escritorio se voltea para ver la grandiosa figura la mujer y solo sale de sus labios .-Tú eres la asesina.
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